Las prácticas sociales del lenguaje ubicadas en cada ámbito se desglosan, a su vez, en prácticas más específicas, que son las que constituyen los contenidos de los tres grados escolares. Así, por ejemplo, la práctica del ámbito de la participación ciudadana “Leer y utilizar distintos documentos administrativos y legales” se especifica en primer grado como “Escribir cartas para hacer aclaraciones o presentar reclamos” y “Explorar, leer y participar en la elaboración de reglamentos de la comunidad escolar”; en segundo grado, como “Explorar los documentos que acreditan la propiedad de bienes o la validez
de transacciones comerciales” y “Analizar el papel que desempeñan diversos documentos nacionales e internacionales para garantizar los derechos y las obligaciones de los ciudadanos”; en tercer grado, como “Utilizar documentos con el fin de presentar solicitudes” y “Participar en la solución de problemas de la escuela o la comunidad”. Dicha relación se ilustra en el esquema siguiente. Pulsar
Distribución de contenidos por ámbito y grado
En los cuadros siguientes aparecen las prácticas de cada ámbito especificadas por grado escolar.
Ámbito: ESTUDIO
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1º |
2º |
3º |
Obtener y organizar información. |
• Buscar, seleccionar y registrar información de distintos textos.
• Escribir resúmenes como apoyo al estudio o al trabajo de investigación. |
• Seleccionar, comparar y registrar información de distintos textos.
• Utilizar la entrevista como medio para obtener información. |
• Leer y comparar diferentes tratamientos de un mismo tema.
• Comunicar información obtenida mediante entrevistas. |
Revisar y reescribir textos producidos en distintas áreas de estudio. |
• Escribir un texto que integre la información de resúmenes y notas.
• Revisar informes sobre observaciones de procesos. |
• Escribir la biografía de un personaje. |
• Revisar y reescribir informes sobre experimentos. |
Participar en eventos comunicativos formales. |
• Exponer los resultados de una investigación. |
• Organizar mesas redondas sobre temas investigados previamente. |
• Participar en debates sobre temas investigados previamente. |
Ámbito: LITERATURA
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1º |
2º |
3º |
Leer y escribir para compartir la interpretación de textos literarios. |
• Compartir poemas de la lírica tradicional. |
• Reseñar una novela. |
• Elaborar y prologar
antologías. |
Hacer el seguimiento de algún subgénero, temática o movimiento. |
• Hacer el seguimiento de un subgénero narrativo: cuento de terror, de ciencia ficción, policiaco o algún otro. |
• Hacer el seguimiento de una temática en textos literarios. |
• Hacer el seguimiento de un periodo o movimiento poético. |
Leer para conocer otros pueblos. |
• Investigar sobre relatos míticos y leyendas de distintos pueblos. |
• Leer cuentos de la narrativa latinoamericana de los siglos XIX y XX. |
• Leer una obra del español medieval o del español renacentista. |
Escribir textos con propósitos expresivos y estéticos. |
• Escribir poemas tomando como referente los movimientos de vanguardia del siglo XX. |
• Escribir cuentos. |
• Escribir su autobiografía. |
Participar en experiencias teatrales. |
• Leer obras dramáticas contemporáneas breves.
• Escribir una obra corta
para ser representada. |
• Escribir un guión de teatro a partir de un texto narrativo. |
• Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro. |
Ámbito: PARTICIPACIÓN CIUDADANA
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1º |
2º |
3º |
Leer y utilizar distintos documentos administrativos y legales. |
• Escribir cartas para hacer aclaraciones o presentar reclamos.
• Explorar, leer y participar en la elaboración de reglamentos. |
• Explorar los documentos que acreditan la propiedad de bienes o la validez de transacciones comerciales.
• Analizar el papel que desempeñan diversos documentos nacionales e internacionales para garantizar los derechos y las obligaciones de los ciudadanos. |
• Utilizar documentos con el fin de presentar solicitudes.
• Participar en la solución de problemas de la escuela o la comunidad. |
Investigar y debatir sobre la diversidad lingüística. |
• Investigar sobre la diversidad lingüística y cultural de los pueblos indígenas de México. |
• Investigar sobre la diversidad lingüística y cultural de los pueblos hispanohablantes. |
• Investigar sobre la diversidad lingüística y cultural de los pueblos del mundo. |
Analizar y valorar críticamente a los medios de comunicación. |
• Hacer encuestas sobre el uso de los medios de comunicación.
• Dar seguimiento y comentar programas televisivos de divulgación de las ciencias, la cultura y las artes.
• Explorar y leer noticias
en diferentes periódicos. |
• Realizar el seguimiento de noticias en los medios de comunicación y hacer un análisis comparativo.
• Grabar un programa en audio o video.
• Leer y escribir reportajes. |
• Realizar encuestas sobre la influencia de la publicidad.
• Analizar los mensajes publicitarios de diversos medios de comunicación.
• Leer y escribir artículos
de opinión. |
Criterios para la distribución de los contenidos por grado
En la distribución de los contenidos por grado se buscó que el trabajo en cada ámbito fuera equilibrado, tuviera pertinencia curricular y contextual, y atendiera a los niveles de complejidad o exigencia propuestos para las prácticas del lenguaje.
• Equilibrio de los contenidos. Responde a la necesidad de alcanzar un balance entre los ámbitos y dentro de ellos; también respecto a la diversidad de textos y el trabajo pormenorizado con ellos.
• Pertinencia curricular. Uno de los propósitos del programa de español es que los estudiantes participen de manera eficaz en distintas prácticas del lenguaje de la vida social. Por este motivo, algunas prácticas del ámbito de estudio se han vinculado con el trabajo que se requiere en otras asignaturas. Por ejemplo, en primer grado los estudiantes revisan informes sobre observaciones de procesos biológicos; en segundo, escriben biografías de personajes históricos, y en tercero reescriben informes sobre experimentos. Dicha distribución de las prácticas les permite corregir los escritos que elaboran para otras asignaturas del mismo grado escolar.
• Pertinencia contextual. Los contenidos se distribuyen también de acuerdo con la relevancia que tienen en ciertos momentos de la vida de los estudiantes. Así, en el inicio del primer grado leen y participan en la elaboración de un reglamento para la comunidad escolar; esto vuelve posible la reflexión sobre sus derechos y obligaciones dentro de esa nueva institución escolar que es para ellos la secundaria. En el segundo bloque del tercer grado se pide que exploren y utilicen diferentes tipos de solicitudes y documentos de identidad; esto coincide con el periodo de recepción de solicitudes de ingreso en la mayor parte de las instituciones de educación media superior.
Al final del tercer año, también se propone que escriban su autobiografía. Este contenido les permite hacer una retrospectiva sobre su historia personal y les brinda elementos para decidir sobre su futuro. La posibilidad de integrar sus textos en un anuario que sirva de memoria a la generación le da un sentido comunicativo real y relevante a la escritura.
• Niveles de complejidad o exigencia. Otro criterio para la distribución de los contenidos fue el diferente grado de complejidad o exigencia que se propuso para desarrollar las prácticas del lenguaje. Por ejemplo, la lectura de obras literarias del español medieval o renacentista se ubica en tercer grado porque requiere que los estudiantes se enfrenten con una obra extensa, escrita en un lenguaje con el que no están familiarizados, y además, que se involucren en el análisis de ciertos elementos de la cultura medieval.
También la ubicación de la entrevista, un contenido del ámbito de estudio que aparece en dos grados sucesivos, atiende a este criterio. En segundo grado se propone “Utilizar la entrevista como medio para obtener información” y en tercero, “Comunicar información obtenida mediante entrevistas”. En segundo grado el énfasis de la entrevista está en el proceso general de su planeación y realización, mientras que en tercero se ubica en la trascripción y elaboración del informe, actividad que involucra un trabajo sobre las diferencias entre el lenguaje oral y escrito.
Por último, hay también prácticas que constituyen un antecedente relevante para la realización de otras. Por ejemplo, en el ámbito de la participación ciudadana se propone que los estudiantes de primer grado indaguen sobre la forma en que su familia y amigos emplean la televisión, la radio y la prensa. La finalidad es que adquieran conciencia de la relación que establecen con los medios de comunicación, lo que constituye un antecedente importante para entender la observación y crítica de los discursos de los medios que llevarán a cabo en tercer grado.
La distribución a lo largo del año sigue los mismos criterios que la de los grados escolares. Así, para lograr el equilibrio entre los bloques se distribuyen contenidos de todos los ámbitos en cada uno de ellos, con excepción del quinto bloque en el que no hay contenidos del ámbito de estudio. Siguiendo el criterio de pertinencia contextual, los reglamentos se trabajan al inicio del primer grado y las solicitudes y documentos de identidad en el segundo bloque del tercer grado. Asimismo, se propone que los contenidos que guardan alguna afinidad se trabajen en el mismo bloque o en bloques contiguos; este es el caso del estudio de la diversidad lingüística de los pueblos hispanohablantes y la lectura de cuentos hispanoamericanos de los siglos XIX y XX.
Consideraciones didácticas
Intervención del docente
Si bien participar en las prácticas del lenguaje es parte del proceso de integración a la vida social, su aprendizaje requiere de trabajo sistemático. En el contexto escolar el papel de los docentes resulta esencial. El diseño y desarrollo de las actividades didácticas debe favorecer la adquisición de los conocimientos necesarios para incorporarse a la cultura escrita.
Organizar el tiempo escolar y diseñar situaciones didácticas que preservan el sentido de las prácticas sociales de uso del lenguaje
Una de las grandes preocupaciones de los maestros es la organización del tiempo escolar. En el caso de la asignatura de Español, esto plantea algunos desafíos ya que la duración de las actividades que comprenden las prácticas sociales del lenguaje es variable. Al planear su trabajo, el maestro debe:
• Considerar la interrelación que existe entre lectura, escritura y habla en las prácticas del lenguaje.
• Trabajar los contenidos curriculares de manera tal que no se pierda el sentido de las prácticas del lenguaje.
• Regular la secuencia de actividades que los alumnos llevarán a cabo, delegando en ellos gradualmente la responsabilidad de realizarlas.
• Posibilitar el acercamiento a los contenidos en diferentes ocasiones y desde diversas perspectivas, de acuerdo con las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.
Compartir con los alumnos experiencias de lectura y escritura
Una condición que favorece la formación de lectores y escritores es contar con modelos que los acerquen a la cultura escrita. El docente puede:
• Compartir con sus alumnos parte de su cotidianidad como lector y escritor (comentando lo que lee, recomendándoles la obra de algún poeta o compartiendo la lectura de noticias).
• Actuar como escritor en el contexto de la clase (manifestando sus dudas sobre lo que escribe, mostrando las formas en que podría resolver las dificultades que surgen, tomando en cuenta los comentarios de sus alumnos).
• Hablar con los alumnos mediante estrategias y recursos que esperaría que ellos utilizaran.
Compartir con los alumnos la interpretación de los textos y la revisión de sus escritos
Tradicionalmente, ha sido el maestro quien ha determinado cuándo la interpretación de un texto es o no correcta. Sin embargo, para formar a los alumnos como lectores críticos es necesario enseñarlos a validar o descartar sus propias interpretaciones de los textos, así como a detectar contradicciones e identificar su origen. Es tarea del docente:
• Sugerir diferentes maneras de abordar los textos.
• Propiciar que los alumnos discutan, expliquen y argumenten sus interpretaciones.
• Enseñar a los alumnos a plantearse preguntas sobre la forma y el contenido de los textos.
• Guiar la búsqueda de información que resulte relevante en un momento dado.
• Señalar datos o aspectos del texto que no hayan sido tomados en cuenta, y aportar información relacionada con el tema o el contexto de producción del mismo.
• Proponer posibles interpretaciones a un pasaje difícil (dando opción a los alumnos para que ellos decidan las que consideren válidas).
• Expresar su opinión sobre las interpretaciones que hacen sus alumnos y compartir la propia, argumentando en todo momento sus puntos de vista.
Lo anterior permitirá que los alumnos entiendan por qué los textos pueden tener diversas interpretaciones, identifiquen si éstas se fundan o no en el texto y, simultáneamente, puedan reformular sus propias interpretaciones a la luz de otros puntos de vista.
La tarea de revisar y valorar los textos también ha descansado en los docentes; sin embargo, para que los alumnos aprendan a resolver los problemas que la escritura de textos conlleva, tendrán que asumir la responsabilidad de revisar sus propios escritos y los de sus compañeros, deberán retroalimentarse con los comentarios de sus compañeros acerca de la eficacia y calidad de sus escritos y habrán de decidir cuándo un texto ha sido suficientemente trabajado y está listo para su publicación. En este proceso, la intervención del docente es esencial para:
• Estimular a los alumnos a identificar y resolver problemas.
• Proponer estrategias de revisión de los textos y supervisar las tareas que llevan a cabo.
Promover que los alumnos participen en situaciones de lectura y escritura que trascienden las paredes del aula o de la escuela
La apropiación de las prácticas del lenguaje depende de las oportunidades que se tengan de participar en diferentes actos de lectura y escritura. Para muchos alumnos, la escuela constituye uno de los pocos espacios donde esto es posible. Es función del docente promover que sus alumnos:
• Intercambien cartas o correos electrónicos con diferentes destinatarios.
• Publiquen un periódico o gaceta escolar que sea de interés para la escuela y la comunidad.
• Analicen problemas de la comunidad y propongan soluciones.
• Organicen debates y exposiciones en las que participen otros integrantes de la comunidad.
• Organicen eventos culturales como representaciones teatrales, lecturas públicas, presentación del periódico escolar o presentaciones de los libros de la Biblioteca de Aula y de la Biblioteca Escolar.
• Formen círculos de lectores.
Evaluar el desarrollo de las actividades y el trabajo de los alumnos
La evaluación del aprendizaje debe ser entendida como el conjunto de acciones dirigidas a obtener información sobre lo que los alumnos aprenden en el proceso educativo. Su función principal es apoyar las decisiones relativas al diseño y orientación de las situaciones didácticas, la organización del trabajo en el aula, el uso de los materiales, y la información o tipo de ayuda que se proporciona a los alumnos en función de sus necesidades.
La evaluación cumple, además, otras dos funciones: proporciona información sobre el grado de avance que cada alumno obtiene en las diferentes etapas del proceso de enseñanza-aprendizaje –permitiendo al maestro asignar calificaciones– y ayuda a los estudiantes a identificar lo que aprendieron al término de un proyecto o un periodo escolar.
Por ello, la evaluación debe tomar en cuenta el desempeño de los alumnos durante el desarrollo de las actividades y el avance que logran en relación con su propio punto de partida. Desde la perspectiva que se plantea en el programa de Español, la aplicación de exámenes sobre términos técnicos, definiciones gramaticales y nociones literarias, o la valoración final de productos escritos u orales se consideran medidas insuficientes para dar cuenta del proceso de aprendizaje. El maestro debe seguir paso a paso la participación de los alumnos en las prácticas del lenguaje y, particularmente, los progresos alcanzados en la producción escrita.
Las listas de las actividades que integran las prácticas y los temas de reflexión son una guía importante para observar el desempeño de los alumnos. Con este objetivo se propone también una lista de los aprendizajes que se espera lograr al término de cada bloque. 
Organización del trabajo didáctico
Para el logro de los objetivos propuestos en este programa es necesario desarrollar dos modalidades de trabajo: proyectos didácticos y actividades permanentes.
Los proyectos didácticos 
Los proyectos didácticos especifican las acciones y los medios necesarios para alcanzar una meta determinada. Permiten planear las tareas y sus requerimientos, distribuir las responsabilidades entre los participantes, anticipar dificultades y soluciones posibles, así como evaluar cada fase y la totalidad del proceso.
Los proyectos didácticos se distinguen de los proyectos escolares porque se realizan con el fin de enseñar algo; son estrategias que integran los contenidos de manera articulada y dan sentido al aprendizaje; favorecen el intercambio entre iguales y brindan la oportunidad de encarar ciertas responsabilidades en su realización. En un proyecto todos participan a partir de lo que saben hacer, pero también a partir de lo que necesitan aprender. Por eso el maestro debe procurar que la participación constituya un reto para los estudiantes.
Organizar un debate sobre un tema de interés general, grabar un programa de radio, producir una gaceta literaria o científica son proyectos que ayudan a los estudiantes a dar sentido a lo que aprenden, a resolver problemas concretos y a compartir sus resultados con los compañeros del salón y otros miembros de la comunidad escolar. De manera adicional, el trabajo por proyectos posibilita una mejor integración de la escuela con la comunidad, ya que ésta puede beneficiarse del conocimiento que se genera en la escuela.
El docente es quien define los propósitos didácticos de cada proyecto a partir del análisis de las prácticas sociales del lenguaje estipuladas en el programa, los propósitos del grado escolar y los aprendizajes esperados para cada bloque. El maestro puede planear proyectos de diferente duración, calculando cuántos se pueden realizar en el bloque.
Es importante considerar que dentro de los proyectos habrá contenidos que requieran un trabajo más sistemático que otros. Para abordarlos será necesario desarrollar secuencias didácticas específicas. Por ejemplo, en la elaboración de un texto, el maestro puede detectar que los estudiantes tienen dificultades para citar textualmente la información. En lugar de dejarlas de lado, puede dedicarles un tiempo, abundar sobre la importancia de distinguir entre lo expresado por otros y la propia opinión, y abordar los aspectos de puntuación y organización gráfica vinculados con las citas. También puede suceder que los estudiantes experimenten dificultades con el uso de los acentos ortográficos, la puntuación o los nexos; el maestro puede, entonces, dedicar el tiempo que sea necesario para desarrollar y explicar el contenido de manera sistemática.
Las secuencias didácticas específicas consisten en una serie de actividades diseñadas con la finalidad de que los alumnos entiendan y sistematicen los temas de reflexión que les resulten particularmente difíciles. Su objetivo es contribuir a alcanzar el conocimiento que se requiere para continuar con el proyecto; por eso no deben ser tan extensas que desvíen la atención del proceso original. La duración dependerá de las características de los contenidos y del alumnado. Es el maestro quien decide en qué momento debe hacer un alto en el desarrollo de un proyecto para dedicarse a trabajar un contenido mediante una secuencia didáctica específica.
A continuación se presenta un conjunto de indicaciones que deben considerarse en la elaboración y el seguimiento de cada uno de los proyectos:
Recomendaciones para planear el trabajo de un bloque o bimestre:
• Leer los propósitos estipulados para el grado escolar.
• Leer los aprendizajes esperados para el bloque o bimestre.
• Leer las prácticas que integran el bloque en las listas de contenidos y definir el orden en que se trabajarán.
• Hacer un conteo de las semanas del bimestre y definir el número de clases disponible para desarrollar cada práctica.
Recomendaciones para preparar el contenido de un proyecto didáctico:
• Elegir la práctica social del lenguaje a partir de la cual se elaborará el proyecto. Leer y analizar todas las actividades y temas de reflexión que la integran.
• Buscar los textos y materiales necesarios en las bibliotecas de aula y escolar, bibliotecas públicas, hemerotecas o páginas de Internet. Leerlos y analizar su contenido y estructura.
• Buscar en gramáticas, diccionarios, enciclopedias u otras fuentes, información relativa a los textos y temas de reflexión señalados en la práctica; tomar notas y prever algunas secuencias didácticas para trabajarlos.
• Decidir cuál o cuáles productos de los que se sugieren en la práctica se realizarán, considerando el tiempo de que se dispone y el interés de los alumnos.
• Hacer un listado de lo que considera que sus alumnos deben aprender en esa práctica, tomando en cuenta los conocimientos que poseen y lo que se especifica en el programa de estudio (ver de nuevo los aprendizajes esperados para el bimestre si así se requiere).
• Leer de nuevo la secuencia de actividades que integran la práctica y decidir qué otras son pertinentes para alcanzar los objetivos de aprendizaje y el (los) producto(s) previamente definidos.
Recomendaciones para preparar los recursos didácticos del proyecto:
• Preparar la lista de textos que se propondrá a los alumnos. Prever cómo se obtendrán (recordar que siempre es mejor proporcionar a los alumnos libros y materiales originales que entregarles fotocopias en hojas sueltas).
• Prever y preparar el material extra y los recursos tecnológicos necesarios para facilitar las actividades o guiar las explicaciones.
• Calcular el tiempo que llevará desarrollar cada actividad (tomar en consideración que hay actividades que podrán realizarse en menos de una clase y otras que requerirán más tiempo).
• Planear las estrategias didácticas necesarias para llevar a cabo cada una de las actividades propuestas. Considerar:
- Qué modalidades de lectura, escritura o intercambio oral es conveniente poner en práctica durante el desarrollo de cada actividad (evaluar, por ejemplo, si resulta más apropiado leer en silencio o leer para un grupo los relatos míticos; si basta con una charla informal para comentar el texto del Siglo de Oro o se requiere preparar un intercambio más informado; si conviene más reescribir el reglamento a partir de otro o sólo tomar como modelo algunos aspectos).
- En qué actividades se requiere trabajo individual, en cuáles se puede trabajar por parejas o en equipos más grandes, y en cuáles es conveniente que participe todo el grupo; asimismo, la distribución del espacio dentro del salón.
- Cómo iniciar la actividad de tal manera que motive a los alumnos.
- Qué instrucciones u orientaciones dar a los alumnos para que entiendan la actividad y la puedan realizar.
- Qué preguntas plantear a los alumnos para promover la reflexión sobre los aspectos del lenguaje involucrados en cada actividad (ver su listado de lo que los alumnos deben aprender en este proyecto y los temas de reflexión señalados en la práctica).
- Qué temas de reflexión requieren trabajo más intensivo o sistemático.
Recomendaciones para evaluar los proyectos didácticos:
• Evaluar el desarrollo del proyecto y no únicamente el producto final. Tomar en cuenta:
- Los subproductos realizados por los alumnos a lo largo del proyecto: notas, resúmenes de investigación, esquemas de planeación y borradores de textos, guiones para entrevistas, exposiciones o debates, materiales de apoyo para presentaciones.
- Su participación en la planeación de las actividades, los intercambios de opiniones y comentarios, la presentación de los productos de los compañeros y de los propios.
- La cantidad y calidad de la bibliografía consultada.
• Evaluar el progreso de los alumnos en la redacción de los productos y subproductos, así como en su participación oral.
Actividades permanentes 
Además de los proyectos y las secuencias didácticas específicas, es necesario crear espacios para que los alumnos dispongan de un tiempo de lectura individual o colectiva, compartan sus intereses sobre temas o autores y desarrollen una actitud crítica ante los materiales que leen. En estos espacios los estudiantes pueden organizar actividades para conocer y difundir los materiales de la biblioteca, leer en voz alta algunos cuentos y poemas, compartir pasajes de una novela, hojear y leer el periódico, hablar sobre las noticias, discutir sobre temas de actualidad, comentar los programas televisivos que vieron en la semana o elaborar y publicar una revista o periódico escolar.
Este tipo de actividades son permanentes en el sentido de que ocupan un tiempo determinado a lo largo del año escolar: una sesión a la semana. Las actividades que el maestro y los estudiantes seleccionen y planeen llevar a cabo dentro de estas sesiones pueden variar a lo largo del año y algunas pueden repetirse.
Los proyectos didácticos y las actividades permanentes organizan el tiempo de la enseñanza del español en la escuela secundaria. A continuación se presenta un esquema que ilustra estas modalidades:
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Una o varias
secuencias didácticas específicas |
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Uso de materiales en el aula
La lectura y la escritura, como prácticas sociales del lenguaje, requieren que los materiales con que se trabaja en el aula sean diversos. Si bien los libros de texto han sido el apoyo fundamental de la labor docente, es necesario enriquecer el trabajo escolar con otro tipo de materiales que permitan ampliar la perspectiva cultural de los alumnos. Por ello la sep ha puesto a disposición de estudiantes y docentes la colección Libros del Rincón, que a partir del ciclo escolar 2002-2003 también se distribuye en todos los niveles de la educación básica en dos modalidades: Bibliotecas de Aula (BA) y Bibliotecas Escolares (BE).
Ambos acervos son un apoyo esencial para incorporar a los estudiantes a la cultura escrita. Incluyen textos de divulgación científica, enciclopedias y diccionarios que favorecen el desarrollo de las prácticas sociales del lenguaje en el ámbito de estudio. Reúnen obras de distintos géneros literarios, épocas, autores, así como numerosas antologías, lo que contribuye al trabajo en el ámbito de la literatura y al desarrollo de las actividades permanentes relacionadas con compartir y leer textos. Cuentan también con revistas y libros sobre temáticas sociales, y datos estadísticos de carácter demográfico que pueden ser útiles para el desarrollo de las prácticas vinculadas con la participación ciudadana.
Por último, es importante considerar el uso de las computadoras y la Internet, presentes desde hace tiempo en algunas escuelas secundarias. Los maestros deben obtener el máximo beneficio que estos instrumentos ofrecen e incorporar a los estudiantes en nuevas prácticas del lenguaje: utilizar programas de cómputo para escribir y editar textos, leer en la pantalla de la computadora, buscar información en acervos electrónicos, enviar y recibir correos electrónicos, entre otros. |