El desempeño motriz considera a la persona que actúa en una situación motriz, de forma íntegra y hace referencia a sus emociones, sentimientos, deseos y motivaciones. Es decir tiene en cuenta al jugador que se mueve y no se enfoca sólo al movimiento. El desempeño motriz plantea que los alumnos reconozcan sus posibilidades y limitaciones personales, asuman la posibilidad de superar sus dificultades y afiancen el sentimiento de ser competentes.
El desempeño es un acto motriz total que incluye una conducta que implica la afectividad, las capacidades cognitivas y la relación que se establece con los demás.
Un elemento importante para mejorar los desempeños motrices es el sentimiento de confianza. Saberse y sentirse competente para actuar, genera y edifica la competencia motriz. La mejora de este desempeño se incrementa en sus cuatro conocimientos: procedimental, actitudinal, conceptual y de la toma de conciencia de cómo se realizan las acciones.
Los desempeños motrices pueden ampliar su nivel de complejidad cuando las actuaciones se orientan a solucionar problemas. Ejemplo: en el juego, derribar la torre, los jugadores intentan derribar, con un balón de voleibol, la torre (un envase de plástico) colocada en el centro de cada círculo. Los problemas a que se enfrentan son: defender su propia torre; no invadir su círculo-meta; analizar la situación defensiva-ofensiva, y las dificultades para lograr el cometido. Con todo ello, identificar lo que se puede mejorar y cómo hacer más fluido el juego. |